Clarence Brown - 1930.
Primera película sonora con la legendaria Garbo donde interpreta a Anna, mujer que tiene un pasado vergonzoso por el cual se pondrá a prueba su futuro amoroso. Basada en una obra teatral de Eugene O’Neill, fue la prueba de fuego para la actriz sueca ya que con esta cinta se jugaba su permanencia en el cine sonoro. Es un melodrama de atmósfera, con fotografía espléndida.