La contundencia y universalidad de las emociones son plasmadas por Filemón Santiago en escenas íntimas del pueblo oaxaqueño, saturadas de colorido y viveza extraordinarios. El arte de Santiago, entremezcla de sueños y realidad, explora con belleza y fuerza vital el sufrimiento humano revestido en misticismo y cotidianeidad.
La muestra abarca las etapas más significativas de treinta y cinco años de carrera: sus comienzos en el Taller de Artes Plásticas Rufino Tamayo, su estancia de quince años en la ciudad de Chicago, su retorno a Oaxaca y trabajos recientes.