En la antigua India se les daba el nombre de bayadera a las bailarinas que amenizaban con sus cantos y bailes tanto en las ceremonias religiosas como en las fiestas profanas.
La obra narra los trágicos amores de Nikya, una bayadera, y Solor, el más valiente de los guerreros. Nikya debe enfrentar a Gamzatti, hija del Rajá, a quien su padre ha entregado como esposa a Solor; Nikya recibe la orden de bailar en las bodas de su rival con el hombre que ella ama. La bayadera baila y lo hace portando un cesto con flores, en el que se oculta, por orden de Gamzatti, una serpiente venenosa que provoca la muerte de la danzarina.
Solor se entrega a la evasión del opio, y tiene una visión del mundo espectral de las bayaderas. En el Reino de las Sombras, el guerrero se encuentra con el espectro de su amada, pero el sueño se disipa y Solor debe tomar como esposa a la hija del Rajá.
En el instante en que los esposos intercambian anillos, se desata la cólera de los dioses, los que provocan la destrucción del templo y la muerte de todos los presentes. Finalmente, Solor y Nikya se unen en el Reino de las Sombras.