Exposición fotográfica de Fernando Cervantes.
La ciudad como filtro, como presentador de sorpresas y sobresaltos, constructora de imágenes entre el cuerpo urbano y la fisiología del objeto. Ante la abundancia de nutrientes visuales, el filtro determina con lo que nos quedamos y lo que prescindiremos. La mirada actúa como rastreador de imágenes, recorre el paisaje y propone fardos pesados repletos de naturaleza muerta, desechos de construcción y objetos que reflejan la capacidad de consumo de una sociedad industrial.